Texto de Alberto Fuguet para la edición Nº 8 “El Renacimiento Cool-tural de Santiago” de la revista Foco76 de Chilectra.
Gonzalo Martínez
Cuenta y canta a Santiago.
por Alberto Fuguet
Trabajé/conocí a Gonzalo gracias a Road Story, la novela gráfica que escribimos/dibujamos en conjunto, aunque debo decirlo, él fue quien se encargó del trabajo duro.
Gonzalo es muchas cosas, pero primero que nada, es un gran metropolitano, amante enfermo de las siete cuadras donde ha vivido toda su vida, el circuito Lastarria. Cree y crece en su barrio, lo dibuja, lo pasa de la historia a la historieta. Si es cierto que todos tenemos una misión, la de Gonzalo Martínez es transformar el centro de Santiago en una aventura.
Las ciudades se cuentan, se cantan y también se pueblan de dibujos imposibles con puertas a dimensiones paralelas. OK, vale, el cómic está de moda, cada vez hay más artistas haciendo cosas.
La diferencia es que Martínez está un paso más arriba, entiende que un superhéroe no necesita solo poderes asombrosos, sino también una ciudad dónde vivir. Batman tiene a Gotham, Superman a Metrópolis, Martínez –que es más héroe que ellos dos juntos y no necesita máscara–, a Santiago de Chile.
Páginas para el libro “Heredia Detective” (textos de Carlos Reyes y Ramón Diaz Eterovic) que será publicado por LOM a fines del año 2010. Varios autores.
Page for the graphic novel “Heredia Detective” (texts by Carlos Reyes and Ramón Diaz Eterovic). It will be published by LOM by the end of year 2010. Several authors.
Cover and backcover illustration for issue #0 of Princess Lucinda, a precursor to the six issue limited series. The comic contains two stories, pinups by various artists and other goodies and comes in at a whopping 44 pages (full color) in june.
Published by channelmlive
Color: Juan Moraga
Comentario aparecido en el blog “El Sep7imo Círculo”, el 24 de Marzo de 2010.
Es moneda corriente que en la Isla Chiloé, ubicada al sur de Chile que es el espacio dónde transcurre el presente cómic, las madres solteras tiendan a atribuir sus retoños al Trauko, suerte de hombrecillo rudo que hace de las suyas en los bosques y lugares solitarios de la isla dejando embarazada a cuanta damisela se adentre en sus dominios. Dicha leyenda esta en el centro de la obra en cuestion, y parece que ese tono picaresco que la domina termina dejando de lado cualquier posible dramatización. Y es que el panteón mitologico chileno se caracteriza por dar cuenta de problemas y situaciones domésticas, a escala humana, delineando dramas intimos y desarraigados de cualquier gran conflicto existencial. Esto no quiere decir que Celeste Buenaventura sea un cómic poco serio, muy por el contrario, es una obra en la que su protagonista es acusada de un crimen. Un asesinato que involucra al hombre que ama, en un momento que es el punto en el que Celeste se abrira al gran caudal de emociones humanas ,que marca nuestro paso a la adultez, parece que Celeste se iba a encontrar con el Amor pero en el camino se atraveso la Muerte.
Y es esto último lo mejor del cómic, lo más logrado; todo empieza como un clásico encuentro en una niña de provincia, huerfana, que no esta destinada a grandes cosas en esta vida y su amigo de toda la vida: Conrado, que asiste a la universidad en una ciudad-capital. El diálogo no dice tanto como el dibujo, ese abrazo ambiguo y esas miradas cercanas que esconden grandes sentimientos, esos signos de dos jovenes que comienzan a descubrirse un nuevo mundo,para ellos hasta que otro mito picaresco se cruza en su camino: el del pillo chileno. Común es el dicho que dice la oportunidad hace al ladrón, el problema es que en Chile la ética se reduce a que si no aprovechas la oportunidad eres un idiota redomado y perteneces a otro bando, eres otra clase ser humano. Suena simple y común, sin embargo esa forma de actuar ha engendrado actos de mucha maldad. Y como decía antes, parece que la pareja iba a seguir la senda del amor pero se aparecio la muerte, pero Celeste no esta sola aparece su padre el Trauko y su mundo se expande, se abre hacía toda la mítologia local convirtiendo a Celeste de una niña común de provincia en la hija de un hombre legendario, lo que claro suena postivo, pero más que eso es complejo, y ahí esta el segundo acierto de la obra, y es que Celeste se inserta en este mundo mitologico, no como una variable mágica de su mundo sino que como variable compleja, el paso a la adultez esta marcado por la comprensión traúmatica de que el ser humano esta imbricado y conectado a una serie de poderes y variables que superan su individualidad, esto último esta representado por el panteón mitologico chilote, por las envidias y recores de personajes como la Fiura, poderes en las sombras y reencuentros familiares que Celeste sufre y comprende porque en su camino se cruzo la muerte. Conectar a un ser humano común y corriente con los poderes que constituyen nuestro mundo es motivo clásico en lo que se refiere al uso de la mitologia, la forma a escala humana que da el guión de Rauch es notable, más aún cuando construye un personaje femenino que problematiza ciertos aspectos básicos y arquetipicos en su relación con las figuras masculinas. Puede que sea una lectura para adolescentes, pero de que el cómic chileno esta mejorando, no hay duda.
Comentario de Cristián Docolomansky para el blog “Dos cafés y una mesa”
Celeste Buenaventura – Lanzamiento y Review
Desde mi regreso, muchas cosas se han movido, tanto personales, como profesionales, como en lo relacionado en el mundo del comic. Sigo dando vueltas y tumbos para estar al día, en el trabajo ya lo he logrado – espero- y dentro de las expectativas en el comic (proyectos y cobertura9 estamos a la zaga de la velocidad de crucero que tenía previos al salto del charco).
Es por esto que no es fácil para mí entregar un review tan tarde después de un lanzamiento – al que llegué tarde – pero al que pude asistir.
Largamente esperado y en las últimas semanas árduamente elaborado y sufrido en el momento de la producción en imprenta, que Celeste Buenaventura venturosamente ve la luz, siendo una obra financiada por el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, cuyos padres forzosos son mis estimados amigos Marco Rauch, editor de Mythica ediciones, el prolífico Gonzalo Martinez (los lápices más presentes del mercado, haciendo y participando en 2 o 3 Novelas Gráficas al año, más variadas colaboraciones adicionales), junto al trabajo en color de Juan Moraga y asistido por Koté Carvajal.
Al final salió todo bien y el proceso artístico de un año está ahora en nuestras manos para su lectura.
El lanzamiento, que tuvo lugar en la QUE LEO del Patio Bellavista (uno de los lugares que más me agradan visitar, a pesar de los precios, porque el ambiente “es otro” dentro de lo que uno ve en la oferta capitalina) y reunió a cerca de 30 personas. La atención fue total y la conversación post presentación – en la que estuvieron el equipo creador + Carlos Reyes – entre los asistentes mantuvo el nivel de las presentaciones que se suceden cada vez más frecuentemente. Amigos-etes-otes de distintas publicaciones apoyando lo que mejor saben hacer y lo que más les gusta. Gustazo ver a Van Alencer y a Alfaro (cuya polola era compañera mía en la U y me entintó la portada de In.jvstica…¿qué? ¿no sabéis qué es In.jvsticia??? es el post que inició (Junto a NTA esta web!!!) …
La Novela Gráfica recién la pude leer anoche y creo que a la distancia, con un marco más objetivo fue un acierto. Si bien me gusta hacer reviews así, a lo bestia, como el primero del mundo mundial, en este caso, me dí el tiempo. ¿Porqué? Por temores y porque para Marco éste es un proyecto importantísimo y muy especial. Mis temores recorren el sendero que, aún adorando tanto el estilo como la persona que es Gonzalo Martínez, me daba el temor – ahora infundado- que el arte de Gonzalo se “gastara” entre sus producciones. Mal que mal es uno de los pocos artistas con producción regular que hay en Chile y cada obra en la que participa es un acto de fe tanto para lectores de comic chileno, como difusores de él – entre los que humildemente me gustaría ser considerado como uno de los que lo difundimos. No obstante, creo fervientemente que Gonzalo ha encontrado su nicho creativo y espero que no se lo lleve ni Forcewërks, ni Alias, ni hostias… tu lugar, colega, es aqui, tu estilo es la novela gráfica chilena y donde más te reconocen será entre tus pares. (Aunque vamos, si te sale un trato jugoso con el que sea, IDW o lo que sea, tu no me hagas caso y déjame como demagogo).
Creo que a esta novela gráfica todos le han puesto un empeño extraordinario. Marco hace un guión claro, legible, que roza la fantasía de un niño inocente, pero que toca la realidad mundana de la maldad y la codicia. Una prosa adictiva porque fluye con un dibujo que eminentemente se hace propio al guión, como siempre hace Gonzalo (documentadísimo, como siempre) y que me hace pensar que es el mejor que en Chile sabe retratar al chileno medio en un comic. Como que entre el guión de Marco y el dibujo de Gonzalo se veía a Tamara Acosta y a Daniel Muñoz, o sea, el chileno medio de la televisión chilena. Y lo digo esto como un enorme cumplido, porque no es fácil que de un papel … (perdón, del Manga Studio) salga algo con identidad propia. No he encontrado a mejor dupla en el comic que entienda al chileno per-se que la dupla Rauch y Martinez.
Creo, fervientemente, que si os comento de qué va esta novela gráfica es perder el tiempo … Porqué? porque es una condenada buena lectura y aquel que haya sabido, al menos en parte, el proceso productivo,… y más que eso… el proceso emocional de Marco en este proyecto, lo comprarías sin duda… asi que hacer una crítica profunda del guión, del dibujo, del fomento y de las expectativas, creo que todos llegaríamos a la misma conclusión… Esta es una puta señora Novela Gráfica Chilena y que hay que defender con tanta hombría como la testadurez (lo digo con cierto conocimiento de causa al ser pariente lejano mío), que los hombres de Prat en el Combate Naval de Iquique.
Ojalá este tipo de proyectos perduren, sea mediante fondos gubernamentales o mediante aportes privados… no sérá una Casta De Los Metabar0nes, y nio falta que le hace… pero hay algo que me dice que Rauch-Martinez-Moraga no están mal al proponer que ESTA es la NUEVA NOVELA GRAFICA CHILENA.
Slds
Cristián Docolomansky
Novela Grafica.
60 pages
Language: Spanish
Published by Mythica Ediciones (2010)
Marco Rauch, Gonzalo Martinez, Juan Moraga.
La novela nos cuenta la historia de Celeste Buenaventura, una niña chilota, hija de madre soltera que no conoció a su padre. En Chiloé, a las hijas de padre desconocido les apoda “hijas del Trauko“, aquel mítico personaje propio del folklore del sur de Chile.
Al comenzar la narración, Celeste se ve envuelta en un hecho de sangre, del cual es acusada injustamente. Cuando se ve perseguida por la Ley, logra escapar al recibir la sorpresiva ayuda de su padre, que resulta ser efectivamente el Trauko.
Compra:
Librería Antartica (Chile)
Interview regarding the graphic novel “Quique Hache, detective”
Visit Vivir Chile website
Publicado en Revista Replicante
UNA PELÍCULA EN PAPEL
Road Story
Por Alberto Fuguet*
Una insignia que ostenta la obra del chileno Alberto Fuguet (Santiago, 1964) es su necesidad de narrar en múltiples formatos. La ondea como escritor, cineasta, periodista y como blogger, a medias. Reflejo de esa versatilidad es Road Story (Alfaguara, 2007): una novela gráfica de 127 páginas, dibujada por Gonzalo Martínez, que aviva el interés por un género al que en Latinoamérica se le ha restado valor más allá del cómic o la historieta.
Road Story es el viaje fronterizo del chileno Simón por el borde de Estados Unidos y México. Además de una peregrinación sin fe por el límite de sí mismo, en la que huye de su entorno: su esposa lo dejó por su mejor amigo, él desfalcó a su empresa, la de su padre, para escapar, para reencontrarse. En el camino, Adriana, freak viciosilla, boliviana made in USA, será su copiloto en ese recorrido de alto vacío e insatisfacción.
Road Story no es un compendio de monitos y viñetas inconexas, sino acaso una película en papel. Una alternativa literaria seria y al mismo tiempo visual, digna en lo narrativo como una pintura rupestre lo fue en su momento, y que sabe que al final toda narrativa es gráfica en la mente de los lectores. Reconocido como el autor de Mala Onda, Por favor, rebobinar, Tinta roja, Cortos, Apuntes autistas o el director de Se arrienda, Las hormigas asesinas, Dos horas o recientemente Velódromo, Fuguet ha conseguido la relevancia de su obra al darle voz a la frenética y desencantada sensibilidad contemporánea, más urbana y realista, virtual y no mágica, que desde hace décadas late en la vida de América Latina. Fuguet captó ese latido y lo presenta en multiformato.
—¿Qué experimentas al narrar en diversos soportes: en esencia es lo mismo? —
Igual y diferente, pero a la larga es lo mismo. Filmar es más colectivo, lo que es bueno. Pero capto que siempre termino hablando de mis temas: siento que todos mis personajes son, en el fondo, parientes. Lo común que tienen todas mis facetas es que vienen del mismo lugar. Al final, todo se trata de narrar. De crear personajes. Ahora me pillas en un momento muy raro en mi vida, en que no sé si estoy escribiendo tanto. Porque ya no me veo haciendo puros libros. Ya no me siento sólo un escritor. Pero, en mi caso, el soporte no es la historia, sino el personaje.
—¿Cómo asumes la empatía de los lectores con tus personajes? —
Creo que los personajes de los que escribo más o menos existen. O hay gente parecida. Y claro: tienen cosas mías. Siempre he pensado que soy, junto con ellos, parte de lo que llamo la hermandad cósmica: personas que no son parientes, pero que se sienten cercanas aunque sólo se conozcan por messenger, quizás, y pueden hablarse como una hermana con su hermano. ”Si alguien logra identificarse con mis personajes, pueden ser más reales, partiendo de la premisa de que no lo son. Ahora bien: creo que en la vida real las personas no tienen tan clara su historia. Uno no sabe, no tiene oportunidad de saber, en qué instante estará en crisis. O en qué momento tendrá oportunidad de salvarse. Pienso que a la gente le gustan las historias, las novelas o las películas porque tienen finales, resumen, y te fijan ese momento importante de la vida de alguien.
—¿Cómo percibes el presente y el futuro del libro impreso respecto de los nuevos formatos? —
No creo que haya que tomar lo audiovisual, o ahora lo digital, como la competencia. Si se hace, claramente los libros impresos perdieron hace rato. Ahora bien, pueden ser complementarios. Y cada uno puede ganar y potenciarse. Dudo que los libros de papel desaparezcan ahora que existe el Kindle. Pero sí creo que aquellos que leen libros impresos se están volviendo un grupo. Una minoría. Es preocupante, sí, pero qué se puede hacer.
—¿La novela gráfica es una alternativa? ¿Road Story es una opción para nuevos lectores-visuales? —
La novela gráfica es la fusión de una serie de géneros: el cómic, la pintura, el cine y la literatura. Y es un nuevo arte, o forma de expresión, para el nuevo siglo. Ya existen personas que se han criado con novelas gráficas y han sido estimuladas con este formato. Pienso que debe tomarse en serio porque, como en la literatura, hay de todo; sin duda hay autores y novelas que lograrán alcanzar el mismo grado de excelencia y de obra maestra que el de un libro o escritor canonizado. ”Pero para eso la novela gráfica debe considerarse, leerse, y no tener prejuicios. Te cuento una anécdota: hasta después de un buen rato, ninguna revista cultural o literaria de Chile había criticado —para bien o para mal— Road Story. ¿Por qué? No sé. ¿No tienen críticos ad hoc? Deduzco que va por ahí. Creen que no es un libro. Por lo tanto, más allá de una nota tipo promoción, lo obviaron. Yo leo esto: es una curiosidad, una simple excentricidad. Como que Road Story está adelantado al mercado. Pero nada: creo que al final cada libro se encuentra, eventualmente, con su público.
José Noé Mercado.
Crítica aparecida en la sección Irenkomentario del blog de Irenkomics. Escrita por Jorge Rivera.
Quique Hache Detective
Gonzalo Martínez – Sergio Gómez
Alfaguara, Noviembre 2009
90 páginas
24 x 17 cms.
$5500 pesos chilenos (referencia FILSA 2009)
Adaptación al cómic de la novela homónima de Sergio Gómez llevada a cabo por Gonzalo Martínez en lo que es su segundo trabajo para Alfaguara en el formato, aunque lleva ya varios años trabajando en el medio para diversas editoriales extranjeras, Quique Hache es un cómic que se destaca tanto a nivel de historia como de personajes.
La historia, además de ser divertida, está inteligentemente narrada, constantemente desafiando al lector a preguntarse el por qué las cosas suceden como suceden y, cuando finalmente se atan los cabos, la explicación dada solo permite un “elemental, mi querido Watson” de parte del lector.
Lo anterior, sin embargo, no quiere decir que Quique Hache sea un muchacho que “se las sabe todas”, por el contrario, su actitud es la de un novato en las lides detectivescas que muchas veces piensas que se ha echado a la boca más de lo que puede masticar. Este es uno de los encanto de la novela, encontrarnos con un protagonista tremendamente humano, lleno de dudas y malísimo para los combos y, por lo tanto, alguien con quien es muy fácil identificarse.
Otro de los encantos es la ciudad, un Santiago identificable y casi tangible, una ciudad que todos hemos visto y cuyos lugares reconocemos al leer Quique Hache, muy en la tradición de narradores clásicos como Eisner o Miller en los cuales la ciudad se convierte en un personaje más.
No quiero dejar pasar la oportunidad de hablar de los secundarios, y es que da la impresión de que Quique Hache es una historia de Mampato detective ya que aparte de tener a la Gertru, la nana que siempre está al rescate para salvar a Quique de situaciones incómodas, tenemos a León, un gordito siempre preocupado de la comida (Ogú) y a Charo que juega el papel de doncella en apuros que debe ser rescatada (Rena), o tal vez sea, simplemente, que los arquetipos narrativos tienden a repetirse en el tiempo para contarnos historias muy, muy entretenidas de manos de narradores talentosos.
Para resumir, un cómic muy recomendable tanto para jóvenes como para adultos aficionados al género policial y al buen comic en general.
Más info acerca de la obra en: http://quiquehache.blogspot.com/
Granito Man (Jorge Rivera)
Ha escrito diversos guiones de cómics para el medio local independiente participando de publicaicones como Tinta Negra e Informe Meteoro.
Novela Grafica
90 pages
Language: Spanish
Published by Alfaguara (2009)
Gonzalo Martinez, Sergio Gómez.
¿Dónde está el arquero de Ferro Quilín? es la pregunta que da forma a la novela gráfica Quique Hache Detective.
En esta primera aventura, nuestro héroe se sumergirá en lo que en apariencia es un desconcertante misterio deportivo.
Para resolver el enigma contará con la ayuda de su nana, Gertru, con quién, a lo largo de una semana, irá juntando piezas que revelarán un oscuro secreto familiar.
Compra:
Librería Antartica (Chile)
Publicado en I HATE DESIGN
Siguiendo con esta serie de entrevistas, les dejo una de alguien que llamo la atención de este blog de manera notable, a lo largo del tiempo ha hecho carrera dentro del mundo de la ilustración y la historieta y aquí en Chile, donde es difícil de seguir, se ha mantenido como uno de los top del país, con ustedes Gonzalo Martínez.
IHD: Hola Gonzalo, cuentanos quien eres, que estudiaste y a que te dedicas.
GM: Hola. Gracias por la invitación a contestar este cuestionario. Soy arquitecto de la Universidad de Chile de 1986, desde el año 1987 me dediqué a hacer historietas en el tiempo libre que me dejaba el desempeño de mi profesión y desde el año 2003 que me dedico a tiempo completo a la profesión de historietista.
IHD: Porfavor menciona uno de tus trabajos mas famosos.
GM: Quizás la novela gráfica “Road Story” que adapté de un cuento de Alberto Fuguet y que fué publicada por Alfaguara en 2007.
IHD: ¿Cuál es tu especialidad?
GM: Dibujante de Historietas. Durante mucho tiempo hice mis guiones, así que también soy bastante proficiente por ese lado.
IHD: ¿Cuál es la dirección de tu blog? para que te visiten los chicos.
GM: http://www.gonzalomartinez.net
IHD: ¿Quienes influenciaron tu trabajo?
GM: Sería largo de mencionar, pero ahí a vuelapluma está: Todo el comic nacional de los 60s y 70s, especialmente Themo Lobos, Max Carvajal y Julio Berríos. Carlos Giménez Los cómics DC de los 50s y 60s La gran escuela argentina. El material de la editorial franco belga Le Lombard que salía en Mampato. La movida alrededor de Metal Hurlant y Heavy Metal a fines de los 70s y los 80s.
IHD: ¿Cuando empezaste a interesarte en el dibujo y la ilustración?
GM: Desde los 5 años… en serio.
IHD: Te creo, a mi me paso lo mismo.
IHD: ¿Trabajas en algo diferente a la ilustración dentro de tu trabajo?
GM: En realidad, hago muy poca ilustración. Soy un dibujante de historietas, y esto está más emparentado con los artes narrativos que los gráficos.
IHD: ¿Que opinas de la escena nacional del comic y la ilustración?
GM: Siento que hay mucho interés en el público no fan por lo que los narradores gráficos pueden entregar. Ahora depende de nosotros el entregar contenidos interesante de una manera aún más interesante.
IHD: ¿Qué consejos le darias a alguien que quiere iniciarse como ilustrador/diseñador?
GM: No sabría contestar esa pregunta, aunque me las puedo arreglar en esos ámbitos, no soy ninguna de las dos cosas.
IHD: ¿Puedes contarnos algo de algunos trabajos futuros o en proceso?
GM: Acabo de terminar la novela gráfica de 90 páginas “Quique Hache, detective” para Alfaguara y que será lanzado en la Feria del Libro de Santiago el Domingo 8 de Noviembre a las 18:00.
Estoy terminando una historia corta de 12 páginas, ambientada en el mundo de los balleneros en las costas de Chile en el siglo 19, llamada “Mocha Dick” escrita por Francisco Ortega y que será publicada en un especial de Blanco Experimental en Marzo de 2010.
Estoy comenzando a dibujar la novela gráfica de 60 páginas “Celeste Buenaventura” para Mythica Ediciones escrita por Marco Rauch, es un thriller fantastico ambientado en la isla de Chiloé. Debiera lanzarse en Febrero de 2010.
Terminando eso debiera volver a la serie que hago para U.S.A. llamada Super Teen Topia, escrita por Kirk Kushin.
Y de ahí veré que me depara el destino
IHD: Eso seria, muchas gracias, por cierto, esa ultima ilustración para Anna Mercury? saludos!
GM: Esa ilustración de Anna Mercury es una prueba que hice para AvatarPress para dibujarla. Evidentemente, me fué mal. Gracias.
Entrevista hecha por Guido Cuadros para el blog COMIC APOCALIPSIS.
Gonzalo Martínez, la entrevista.
Conocí el trabajo de Gonzalo Martínez el año pasado, cuando leí la novela gráfica Road Story, uno de los 5 mejores cómics que leí aquel 2008. Gracias al internet pude averiguar más sobre la carrera de este magnífico artista chileno y ponerme en contacto con él. Gonzalo tuvo la amabilidad de responderme este cuestionario que estoy seguro será de interés para el público lector, pues da muchas luces acerca del oficio y formación de un historietista, sobre cómo es que uno puede llegar a desarrollarse profesionalmente en éste medio, aparte de contribuir con valiosas consideraciones acerca de la situación del cómic en países como Perú y Chile. Sin más que decir los dejo con una pequeña biografía de este gran historietista y a continuación, la entrevista.
Gonzalo Martínez nació en Santiago en 1961. Es arquitecto de la Universidad de Chile. Está casado y tiene dos hijos. Desde 1987 ha publicado sus cómics en diversos medios, desde producciones autogestionadas hasta revistas y diarios de gran tiraje. Entre 1991 y 1999 publica la tira ”Horacio y el Profesor” en El Mercurio de Santiago. En el 2001 incursiona en el mercado estadounidense, donde encuentra un campo lleno de posibilidades creativas. Sus trabajos han sido publicados por editoriales como Avatar Press y Alias Entreprises. En el 2007 dibujó su primera novela gráfica ”Road Story” para el sello Alfaguara. En la actualidad realiza diversos trabajos como la serie Super Teen*Topia para la editorial Forcewerks Productions, además de variadas historias románticas para Arrow Publications. También se encuentra trabajando en nuevos proyectos para Alfaguara y Mythica Ediciones.
1.- ¿Como así nació tu amor por los cómics? ¿Que cómics leías en tu infancia?
En mi casa se leía mucha historieta. Hubo una época en que yo vivía con mis abuelos y tenía un tío que traía mucha historieta a la casa. Además acá había una “institución nacional” llamada “cambios de revistas” en donde uno llevaba las revistas leídas y las cambiaba por otras (de la misma editorial y del mismo estado de conservación). Era lindo eso de que la lectura pasara de mano en mano hasta que se deshacía. Así que la rotación de lectura era altísima. Hablo de una época entre mis 5 y 10 años. Lo que más leía era era lo que publicaba la editorial ZIG-ZAG, básicamente material producido en Chile y algo de material extranjero (Fleetway entre otros). Y lo que traía la editorial mexicana Novaro (DC comics). También estaba la revista infantil-juvenil Mampato que marcó a toda una generación con material nacional de alta calidad y mucho, muchísimo del excelente material de Le Lombard. Si tuviera que poner un evento como detonador en mi amor por el lenguaje de la historieta, yo pienso que fue una página de “Gringo” de Carlos Giménez. Otro día lo cuento
2.- ¿Qué cómics solías leer o te llamaban la atención en tu adolescencia?
En mi adolescencia no leí nada o casi nada de historietas. Por un lado yo estaba preocupado de otras cosas, además no tenía plata para gastar. Y por otro, a la llegada de la dictadura en el ‘73 se sumaron otros factores que hicieron que la historieta desapareciera de los quioscos y del interés de los chilenos.
3.- ¿A qué edad comienzas a interesarte en el dibujo? ¿Cuándo te das cuenta de que querías -y tenías el talento- para dedicarte a esto profesionalmente?
Como todo dibujante, empecé como a los 2 o 3 años rayando las paredes de mi casa
Pero en realidad, nunca me interesó el dibujo como “dibujo” sino como la posibilidad de yuxtaponerlos y narrar historias. De hecho me dí cuenta que mi talento era limitado, así que desarrollé el talento de sacarle el jugo a mi limitado talento
4.- ¿Llevaste algún curso de dibujo en algún instituto especializado o escuela de arte? ¿te formaste de manera autodidacta en el dibujo?
Autodidacta. Y a la hora de hacer historietas, uno es más autodidacta que nadie. Porque a dibujar puedes aprender en muchos lugares, pero que te enseñen a hacer historietas, es más complicado. Además, con la muerte de la industria en la década del setenta, se cortó la cadena de traspaso de maestro a aprendiz. Si tuviera que detallar aquello que me ayudó a comprender un poco los entresijos de este lenguaje fue el libro ”Tecnica de la Historieta” de la Escuela Panamericana del Arte, la ”Enciclopedia de los Cómics” de Toutain y haber reproducido completamente dibujo por dibujo, viñeta por viñeta, globo por globo historietas en blanco y negro que aparecían en las revistas argentinas. Ojo, que no me preocupé por la técnica. Mi reproducción era muy pobre, con lápiz de mina en un cuaderno de matemática: más bien me interesaba entender cómo era la cosa. Y la historieta en blanco y negro muestra sus entrañas más honestamente. Y ahora último el ”Understanding Comics” de Scott McCloud (Ahí está todo).
5.- Eres arquitecto de profesión. ¿Ejerces ése oficio paralelamente?
No, lo dejé completamente el año 2003. No me arrepiento para nada, pero añoro un poco la estabilidad económica
6.- ¿En algún momento tuviste alguna clase de problema con tu familia o alguna discusión con tus padres por esto de dedicarte al dibujo y a los cómics -en fin, a la vida de un artista- o siempre te apoyaron?
Siempre valoraron mi amor por la historieta. Y cuando decidí dejar el desempeño de mi profesión como arquitecto para navegar en las procelosas aguas de la historieta, mi esposa me apoyó y me apoya completamente.
7.- ¿Escribes? ¿Te gusta hacer cómics en los que estás encargado del guión y el dibujo a la vez? ¿Tienes proyectos de éste tipo?
Desde que empecé a publicar el año 1987 hasta entrado el siglo 21 yo hacía los guiones de mis historietas y tiras cómicas. Cuando decidí profesionalizarme es que comencé a relacionarme con guionistas, estadounidenses primero y recién ahora voy a empezar a trabajar con guionistas chilenos. Si, siempre está la posibilidad de escribir mis historias. No tengo nada planeado por ahora.
8.- ¿Como así llegas a trabajar en importantes editoriales norteamericanas como Avatar Press o Alias Enterprises? ¿Te habías propuesto llegar a trabajar en la industria norteamericana o fue algo fortuito, casual?
No fue fortuito. Lo busqué. Quería probar eso de trabajar con profesionales porque necesitaba aprender. El caso de Avatar fue que les envié muestras de mi trabajo y justo estaban buscando a alguien como yo para una miniserie. Siempre es así.
9.- ¿Cuáles son tus influencias artísticas más importantes y cuáles son los dibujantes de cómics que más admiras?
Mis influencias son muchas y variadas. Quizás no alcanzan a generar un patrón. A ver, rápido y sin darle mucha vuelta: Historieta clásica chilena. La historieta argentina (que gran escuela tienen). La historieta francobelga. La historieta española.
Hugo Pratt, Hergé, Carlos Giménez (grande), Vittorio Giardino, Miguelanxo Prado, Alfonso Font, Paco Roca, Yiro Taniguchi (genio), Isashi Sacaguchi, Will Eisner, Adrian Tomine, Daniel Clowes, los Hernadez Bros., Paul Smith, Chris Sprouse, Mike Wieringo, Alex Toth, Jacques Tardi, Howard Chaykin, Pierre Christin, Darwyn Cooke, Allan Moore, Grant Morrison, Mark Waid.
Entre los chilenos: Maximo Carvajal, Julio Berríos, Themo Lobos, Alejandro Jodorowsky, Martin Cáceres, Christiano, Alan Robinson, Gabriel Rodríguez.
Como ves, son tantas la influencias, y de seguro se quedaron muchos afuera.
10.- ¿Tienes guionistas de cómics favoritos a los que quisieras llegar a ilustrar alguna vez?
Pierre Christin, Jacques Tardi, Alejandro Jodorowsky, Alan Moore. No sé, hay tantos y tan buenos.
11.- ¿Crees que algún día llegue a existir una industria del cómic en países como Perú y Chile, o todo autor con talento está obligado a emigrar a USA o Europa para poder desarrollar su trabajo plenamente?
Yo creo que hay que dejar de pensar en industrias locales y pensar globalmente. Creo que recién en ese caso, podríamos pensar en una industria que dé posibilidades de trabajo al talento local. Pero primero hay que pulir nuestras habilidades narrativas, de manera que no haya diferencias de calidad con el resto de los mercados más potentes. Y por supuesto, hablar desde nuestra referencia cultural (lo que no significa ser chovinista o tradicionalista). Si vamos a querer interesar a un mundo globalizado, hay que aprender a distinguirse del resto de los mercados. Hay que dejar de pensar en la versión sudamericana de Superman o Batman y darle más vueltas al asunto. Por ejemplo, preguntarse (y es un ejemplo) ¿Qué hace que las novelas de Vargas Llosa se lean con igual interés en tantos lugares y culturas distintas?
12.- ¿Como así llegaste a contactarte con Alberto Fuguet y cómo nace la idea de trabajar juntos en la novela gráfica ”Road Story”?
Me contactaron de Alfaguara. Ellos estaban interesados en explorar el mundo de la novela gráfica y eligieron ese cuento de Alberto por su perfil más afín al medio y luego me llamaron a mi.
13.- ¿Cuál fué la recepción que tuvo Road Story dentro de Chile? Alberto Fuguet me comentó hace unos meses via e-mail que le pareció que Road Story fue mejor recibida y ”entendida” en el extranjero que en Chile, donde muchos la confundieron con una ”historia juvenil” o ”novela para público adolescente”.
Definitivamente he leído más críticas y comentarios en Perú o USA que en Chile. No obstante pienso que al final le fue bien. Bastente bien para ser un “libro raro” como acertadamente dijo una amiga.
14.- Me parece que Road Story podría tener mucho éxito en los Estados Unidos, un país con una gigantesca difusión del género, con un público objetivo y un mercado especializado mucho mayor que el latinoamericano ¿ha sido ya -o existe la posibilidad de que sea- traducida y publicada en ése país?
Road Story se ha distribuido en español en librerías de áreas de habla hispana en USA y ha tenido buena recepción crítica (mínima en todo caso). La posibilidad de tratar de venderla a alguna editorial de tipo independiente es algo que está pendiente.
15.- ¿Podrías comentarnos un poco acerca de tus más recientes proyectos? ¿Dónde serán publicados?
Acabo de terminar una novela gráfica para Alfaguara llamada Quique Hache detective. Basado en el popular personaje de las novelas de Sergio Gómez. Un niño de 15 años que vive en un barrio de Santiago y que, a espaldas de sus padres, estudia para Detective Privado por correspondencia. La novela cuenta su primer caso: Debe encontrar al arquero de un equipo de futbol de barrio, figura clave en la final del campeonato que se va a disputar ese fin de semana.
Me encantó hacerla. Es una historia de detectives en formato infantil juvenil en donde se rescata el espíritu de la novela negra clásica, dejando de lado los clichés superficiales. Ahora debiera empezar a dibujar Celeste Buenventura, otra novela gráfica, esta vez para Mythica ediciones escrita por Marco Rauch. Si tuviera que hacer una sinopsis rápida yo diría que es una versión en formato infantil juvenil de “El Fugitivo” con una personaje adolescente en el ambiente fantástico que provée la rica tradición de mitos y leyendas de la isla de Chiloé al sur de Chile. Y, por supuesto, sigo dibujando la segunda novela gráfica de Super Teen*Topia para el mercado estadounidense, escrita por Kirk Kushin.
16.- Aquí en Perú la industria nacional del cómic es casi inexistente -lo que abunda es el humor gráfico en los diarios- sin embargo ya hay algunas revistas independientes que intentan alcanzar continuidad o servir de vitrina para exponer el trabajo de jóvenes creadores. ¿Qué podrías decirle a los jóvenes peruanos que desean convertirse en dibujantes o guionistas de cómics y que muchas veces lo ven como un sueño imposible, inalcanzable?
Leer respuestas a preguntas 4, 8 y 11
La industria hay que crearla. Nuestras capacidades narrativas tienen que ser óptimas. Nos debiera poder comprender cualquier hijo de vecino, no solo los fans del cómic como nosotros. Hay que tener algo interesante que decir y sobre todo, saber decirlo interesantemente.
17.- ¿Qué opinas del género de superhéroes, te sigue llamando la atención o crees que a cierta edad uno ya rompe con ese paradigma y pierde el interés en ese tipo de historias?
Me crié leyendo superhéroes, sobre todo aquellos medio freaks de la silver age de DC como “Los Secret Six”, “Los Challengers of the Unknown”, la “Doom Patrol” o los “Metal Men”, así que le tengo un gran cariño al género. Pero el problema no es el género, sino que el medio ha sido secuestrado por fans que lo único que quieren son historias de superhéroes, y eso es dañino para el lenguaje y sus posibilidades.
18.- A lo largo de toda tu carrera como artista, debes acumular muchas anécdotas. ¿Alguna en especial, graciosa o extraña, que pudieras compartir con nosotros?
Esas la voy a contar cuando vaya a Lima (ojalá algun día) y nos tomemos un café por ahí contigo y César Santiváñez. Una vez conversé harto rato con Jim Steranko, pero allá les cuento acerca de qué
Gonzalo, mil gracias por la entrevista, ¿algún comentario final que quisieras hacer?
Muchas gracias por la atención que mi trabajo ha tenido en tu blog, que junto a Pienso en Comics y Ciudadano Pop son de mis blogs de cómic favoritos. Espero que sigamos en contacto y si quieren ver algo de mis cosas, pueden visitar http://www.gonzalomartinez.net/ Ah! Yo tambien tengo un “blog de comics”, se llama Citas y Cómics y es un baúl en donde guardo todas las citas de autores de cómics que he leído por ahí y que me han servido para comprender más este maravilloso medio de comunicación. ¡Un abrazo desde Santiago de Chile!